MODA INCLUSIVA ¿SÍ O NO?

 

Si nunca habías escuchado este nombre, no te preocupes, es un concepto tan nuevo que aún no ha calado en nuestro vocabulario habitual.
Para entender qué es la moda inclusiva es necesario entender primero en qué consiste el diseño universal. Este es aquel que pretende que un producto pueda ser utilizado por el mayor número de personas posible, sin necesidad de adaptarlo o rediseñarlo de manera especial.

En el siglo XXI, la influencia social ha convertido al sector de la confección en una poderosa herramienta de integración social para distintos colectivos, entre ellos el de las personas con diversidad funcional. Diseñar ropa actual y con estilo, teniendo en cuenta las necesidades concretas de sus destinatarios, es una de las asignaturas pendientes que ha comenzado a abordar la industria de la moda. Aunque aún queda mucho camino que recorrer, cada vez es más frecuente oír hablar, por ejemplo, en España de la moda inclusiva.
La sensibilización del sector textil con las personas con necesidades diferentes y su derecho a acceder a la moda ha hecho su aparición en el panorama internacional. En 2015, causó gran impacto en pasarelas como la New York Fashion Week del Otoño/Invierno 2015, donde desfilaron por primera vez en la historia personas con distintas capacidades. En España, la Navarra Fashion Week de 2015 se sumó a este movimiento y presentó un desfile de modelos con discapacidad y prendas adaptadas. El festival de Moda Urbano ‘Madrd es moda’ acogió en su cuarta edición –celebrada del 13 al 21 de febrero de 2017– el encuentro ‘Moda y diversidad’, donde se debatió sobre los retos y avances en la integración de personas discapacitadas en el mundo de la moda.

Está claro que hay prendas que se adaptan sólo a un tipo de cuerpo, prendas que se realizan sobre todo en alta costura o en ropa a medida, ya que el objetivo no es llevarlas a una producción en masa sino que están hechas para ser utilizadas por una sola persona y por ello ha de quedar “como un guante”. En este caso, es completamente coherente que no se utilice el diseño universal.
Sin embargo, cuando entramos en el terreno de la producción, el objetivo es llegar a un gran número de personas y es entonces cuando el diseño universal entra en juego, con un papel de muy importante en el diseño de esas prendas que se van a producir.
Entre las prendas que encontramos en las tiendas “habituales” también podemos encontrar algún artículo que pueda ser usado por más personas, es decir, que una prenda cualquiera tiene su propio grado de inclusión, que puede ser mayor o menor en función de sus características.

 

 

La moda es diseño, industria y tendencia pero al final es una fabulosa herramienta de integración social, vestir acorde a la personalidad incrementa la autoestima y contribuye a que las personas, todas ellas sin excepción, puedan verse integradas en la sociedad.
La moda debe tener conciencia porque todo el mundo debería tener derecho a vivirla sin ningún tipo de barreras.