Hemos tenido la oportunidad de poder entrevistar a una joya en el mundo de la moda, Andra Cora. La diseñadora, miembro de la asociación DIMOVA, con diseños que revelan tanto elegancia como autenticidad. La diseñadora igualemente, tiende a darle un valor emocional a las prendas que crea.

Equipo Pasarento: Buenas tardes, Andra. En primer lugar, quisieramos agradecerle en buscar algo de tiempo para reunirse con nosotros.

Andra: Buenas tardes, el placer es mio. Ya sabeís que, mi pasión ha sido y siempre será la moda.

Equipo Pasarento:​  ¿Qué fue lo que realmente despertó tu interés en la moda?

Andra: Desde una edad muy temprana la creatividad ha despertado un gran interés en mí,
por lo que siempre he dirigido mis pasos hacia una formación artística. Con los años y
gracias al desarrollo de esas aptitudes, encontré mi vocación en el diseño y el mundo de la
moda. Hoy en día esa pasión continúa en evolución al ir profundizando en su relación
directa con otros campos como la sociología o la psicología.

Equipo Pasarento:​ ¿Qué es lo que representa tu marca?

Andra: Vestir es existir. Es encontrar tu verdadera identidad a través de un estilo único y
personal, es saber comunicar y transmitir a los demás quién eres y la persona que aspiras
ser.

Equipo Pasarento: ¿Qué es lo que quieres que la gente vea en tu marca? ¿Cómo quieres
que se sienta la gente vistiendo tu marca?

Andra: El valor emocional de cada detalle, la exclusividad del proceso artesanal y cierto
factor sorpresa. Mi prioridad es encontrar el equilibrio entre mi filosofía creativa y la marca
personal del cliente.

Equipo Pasarento:​ ¿Cuál es tu fuente de inspiración?

Andra: Las emociones. Todo aquello que me motive a investigar y reflexionar, que
provoque en mí un cambio interior y me haga sentir la necesidad de expresarlo o
compartirlo.

Equipo Pasarento: ​En tu opinión, ¿en qué detalles crees tú que nos tenemos que fijar a la
hora de comprar la ropa?

Andra: Desde un punto de vista técnico y funcional recomendaría prestar atención a la
composición del tejido y su calidad (es importante dejarse aconsejar por el tacto), a los
acabados o aseos y a la resistencia de los cierres. Y por supuesto, más allá de la estética
y/o comodidad de la prenda, cómo nos sentimos al vestirla